Dime que preguntas…

Este tipo de preguntas encierran mensajes muy dañinos. Ponemos la pareja como el objetivo, y la soltería como una estación de paso. Poco a poco esto genera dependencia, las personas se sienten incompletas y rechazadas cuando no tienen pareja. Sobre todo en las mujeres, el miedo a ser una “solterona” les persigue toda su vida. Este efecto tan nefasto se hace aún mayor cuando hacemos preguntas como estas desde edades tan tempranas.

Por otro lado, atribuir el género opuesto a la otra persona es caer en la heteronormatividad. No debemos educar en la heterosexualidad. Es mucho más fácil, sano y justo decir pareja en vez de novio/a.

Estos pequeños actos del día a día influyen mucho más de lo que nos podamos imaginar.

Un comentario

  • Que cansancio de las típicas preguntas que llenan esas reuniones familiares…

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